El autismo es un síndrome que estadísticamente afecta a 4 de cada 1,000 niños; a la fecha las causas son desconocidas, aún y cuando desde hace muchos años se le reconoce como un trastorno del desarrollo.
Salvo contadas excepciones, el autismo es congénito (se tiene de nacimiento) y se manifiesta en los niños regularmente entre los 18 meses y 3 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser: el niño pierde el habla, no ve a los ojos, pareciese que fuese sordo, tiene obsesión por los objetos o muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. En algunas ocasiones puede llegar a confundirse con esquizofrenia infantil.
Existen múltiples estudios genéticos que relacionan los cromosomas 5 y 15 con el autismo así como otros que buscan vincularlo con cuestiones biológicas como vacunas e intoxicación de metales. A la fecha, ninguno de estos estudios ha logrado sustentar su teoría y por lo mismo, no se puede precisar el origen mismo del síndrome

TIPOS DE TRASTORNOS
Hay cinco Trastornos Generalizados del desarrollo: trastorno autista, síndrome de Asperger, síndrome de Rett, trastorno de desintegración infantil, y PDD-NOS.
Perfil de un niño autista
1. El niño autista tiene una mirada que no mira, pero que traspasa.
2. En el lactante, se suele observar un balbuceo monótono del sonido, un balbuceo tardío y una falta de contacto con su entorno, así como un lenguaje gestual.
3. En sus primeras inteacciones con los demás, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicación y puede entretenerse con un objeto sin saber para qué sirve.
4. En la etapa preescolar, el niño empieza a parecer extraño porque no habla. Le cuesta asumir el yo e identificar a los demás. No establece contacto con los demás de ninguna forma.
5. Estos niños autistas pueden presentar conductas agresivas, incluso para sí mismos.
6. Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitiva como dar vueltas o llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo (aletear con sus brazos).
7. Los autistas con un alto nivel funcional pueden repetir los anuncios comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.
8. En la adolescencia, se dice que 1/3 de los autistas suelen sufrir ataques epilépticos, lo cual hace pensar en una causa de origen nervioso.

los síntomas que indican que el niño es autista
- Acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás.
- Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.
- Ausencia de capacidad de imitación.
- Ausencia de juego social.
- Ausencia de vías de comunicación adecuadas.
- Marcada anormalidad en la comunicación no verbal.
- Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.
- Marcada anomalía en la emisión del lenguaje con afectación.
- Anomalía en la forma y contenido del lenguaje. - Movimientos corporales estereotipados.
- Preocupación persistente por parte de objetos.
- Intensa aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.
- Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.
- Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.
No existen medicamentos que puedan curar los TEA ni tratar los síntomas principales. Sin embargo, existen medicamentos que pueden ayudar a algunas personas que tienen un TEA a funcionar mejor. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los altos niveles de energía, la incapacidad para concentrarse, la depresión o las convulsiones.
Es posible que los medicamentos no afecten a todos los niños de la misma manera. Es importante trabajar con un profesional de atención médica que tenga experiencia en el tratamiento de niños con TEA. Los padres y profesionales de atención médica deben vigilar de cerca el progreso y las reacciones del niño mientras toma los medicamentos para asegurarse de que cualquier efecto secundario del tratamiento no supere los beneficios.
También es importante recordar que los niños con TEA pueden enfermarse y lastimarse igual que los niños que no tienen TEA. Los exámenes médicos y odontológicos regulares deben ser parte del plan de tratamiento del niño. A menudo, es difícil saber si el comportamiento del niño está relacionado con el TEA o es provocado por otra afección. Por ejemplo, golpearse la cabeza puede ser un síntoma de TEA o puede ser una señal de que el niño tiene dolores de cabeza. En estos casos, se necesita un examen físico minucioso. Vigilar un desarrollo saludable significa prestar atención no solo a los síntomas relacionados con el TEA sino también a la salud física y mental del niño.

Tipos de tratamiento
Existen muchos tipos de tratamiento disponibles. Por ejemplo, el entrenamiento auditivo, el entrenamiento con pruebas discretas, la terapia con vitaminas, la terapia antilevadura, la comunicación facilitada, la musicoterapia, la terapia ocupacional, la fisioterapia y la integración sensorial.
Generalmente, los distintos tipos de tratamiento pueden dividirse en las siguientes categorías:
- Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación
- Enfoques en torno a la alimentación
- Medicamentos
- Medicina complementaria y alternativa

10 CONSEJOS PARA LOS PADRES QUE TIENEN NIÑOS AUTISTAS
1- Nada mejor que vivir un día tras otro, positivamente. No puedes controlar el futuro, pero sí puedes controlar el día de hoy y el ahora.
2- Jamás subestimes el potencial de tu hijo. Motívale. Ofrezca espacio, ánimo, y siempre espera que él desarrolle al máximo sus capacidades. No te olvides de que tu hijo tiene capacidad para aprender, por más pequeña que sea.
3- Busca apoyo positivo. Familiares y profesionales con quiénes compartir experiencias, consejos y ánimos.
4- Proporciona y ofrezca a tu hijo un buen ambiente educacional y de aprendizaje, desde el principio de su infancia.
5- Considera y no dejes de lado los sentimientos y las necesidades de tu pareja y de tus otros hijos. Acuérdate que el niño autista no tendrá más amor tuyo por el hecho de que pierdas más tiempo con él.
6- En cuanto a tus decisiones y actitudes, contesta primero a tu consciencia. Luego a tu hijo. No necesitas justificar tus actos a los amigos o a otras personas.
7- Sea honesto con tus sentimientos. No puedes ser una súper madre o un súper padre las 24 horas del día. Permita a ti mismo equivocarte, frustrarte, entristecerte, siempre que sea necesario. Es inevitable para todos.
8- Se buena, generosa y gentil contigo mismo. No te fijes solamente en lo que todavía tienes que hacer. Debes mirar para atrás y ver lo que ya has conseguido alcanzar.
9- De vez en cuando párate a sentir el olor de las rosas. Da valor a lo mucho que has logrado en la vida aunque para ti parezca algo normal.
10- Manten la calma y jamás pierdas el sentido de humor. Reír es una de las mejores formas para evitar el estrés y el desánimo.

¿QUE JUGAR CON NIÑOS AUTISTAS?
Para niños de 0 a 3 años:
- Sobre los siete u ocho meses de edad, hacer el juego de levantar al bebé en el aire, cogerlo, volverlo a subir en pequeños saltos. Movimientos que el bebé anticipará con alegría.
- “Los lobitos y las palmitas” son canciones adecuadas que se hacen con las manos que hace la madre o personas cercanas. Es bueno para los niños/as autistas porque en ocasiones sienten rechazo a utilizar sus propias manos así les motivamos a usarlas y que no las escondan.
- Juegos de faldas, estableciendo un marco de intimidad, de creatividad y de cercanía ayudando a mejorar el lenguaje.
Para niños de más de tres años:
- Juego de pillar. Da mucha vitalidad y a menudo son de los primeros juegos que motivan al niño a seguir jugando ya que se potencia la “escapada” y potencia la relación cuando el niño va mejorando en sus vínculos sociales, mejorando así la confianza.
- El escondite es muy beneficioso porque lo que se trabajan las ansiedades de separación, de pérdida, pero lo más importante, la alegría del encuentro.
- Mirar y leer cuentos. Se potencia el acercamiento, el pensamiento y el lenguaje, ayudando a que el niño poco a poco vaya prestando atención.
- Juego de la pelota. Pasar la pelota no es fácil para un niño o niña que tiene problemas de comunicación y de relación. Por eso es muy importante realizar este juego, porque pone en marcha el intercambio de miradas, estar atento al recibir la pelota y al lanzarla, la coordinación óculo - manual, la destreza en las manos, y lo más importante, la interacción con el otro.
- Montar en bicicleta. Es una actividad que les sirve como juego, se entretienen, fomentan la habilidad y además que promueve cierta madurez porque tiene que hacer fuerza para pedalear, mantener el equilibrio, etc.
- Juegos de vídeo consola u ordenador. Les proporciona “gimnasia mental”, disfrutando y manteniendo una cierta igualdad con los demás niños.
- Juegos competitivos. A menudo los niños con autismo no entienden lo de ganar y perder, estando más pendientes a lo sensorial y dejando de lado las instrucciones, los valores o el significado. Sirven para crear una apertura a la relación lúdica.
